martes, 23 de noviembre de 2010

Hipotensión arterial:

¿Qué es la hipotensión arterial?:
Popularmente este trastorno es conocido como presión sanguínea baja. La mayoría de las ocasiones no se trata de un trastorno grave. Por lo general es pasajero, aparece de forma repentina y provoca en la persona cierto malestar, quizás mareo y posiblemente desmayo.
Cuando la presión sanguínea es más baja de lo normal, el flujo de sangre hacia el cerebro sufre una interrupción momentánea. Por eso la persona se marea o pierde la conciencia durante unos minutos. A mucha gente le ocurre esto cuando se levanta por la mañana de la cama o cuando se levanta de una silla y se pone rápido de pie.
Al cambiar de postura, los vasos sanguíneos se contraen con el fin de mantener la presión sanguínea. Es este cambio de postura repentina, es el que provoca que baje la presión sanguínea.
Las causas de sufrir hipotensión arterial son varias: van desde casos graves como la arteriosclerosis o la diabetes a trastornos menos preocupantes como la mala nutrición, un sofoco o una emoción repentina.
También es un trastorno común en las embarazadas.


Tratamiento de la hipotensión arterial:
Si las anormalidades descritas anteriormente se producen con frecuencia será necesario acudir al médico, quien medirá la presión sanguínea. Si es necesario estudiará las causas que pueden provocar esta caída de presión para frenar el problema de raíz.
Sin embargo, como hemos dicho anteriormente, la hipotensión arterial no debe de ser motivo de gran preocupación. En cambio, si hay que preocuparse mucho más cuando se sufre hipertensión o presión sanguínea alta.

Prevención de la hipotensión arterial:
Es recomendable de tomarse la presión de vez en cuando, por lo menos, cada año.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Fiebre amarilla:

¿Qué es la fiebre amarilla?:La fiebre amarilla no es una enfermedad que se pueda contraer en nuestras tierras, pero es necesario conocerla y saber de su existencia si en algún momento se tiene la intención de viajar (sea por motivos de trabajo o por turismo) hacia alguna zona de clima tropical de África o América del Sur y Central. La fiebre amarilla es una enfermedad vírica que consiste en la infección transmitida por la picadura de un mosquito. Los primeros síntomas son dolor de cabeza, fiebre muy alta, sensación de mareo e incluso alguna ligera hemorragia nasal. Si a la persona no se le trata con urgencia, a todo ello se le suma la presencia de ictericia, que consecuentemente amarillea la piel, desagradables ataques de vómitos y unas hemorragias nasales más abundantes. Puede acarrear graves complicaciones.



Tratamiento de la fiebre amarilla:No es cuestión de curar sino de prevenir. Si pese a las recomendaciones (en ciertos casos es una obligación) de vacunarse antes de emprender un viaje a una zona en la que exista peligro de contraer la fiebre amarilla, el individuo sufre la infección, no habrá más remedio que ingresarlo en un hospital o incluso trasladarlo a su país de origen si el tratamiento no da resultado.


Prevención de la fiebre amarilla:La vacunación para prevenir la fiebre amarilla (mediante inyección o pastillas) es altamente eficaz. Muchos países africanos y sudamericanos exigen el comprobante conforme la persona que quiere cruzar sus fronteras ha sido vacunada convenientemente antes de iniciar el viaje. En otros países la vacunación es simplemente recomendable, no obligatoria. Conviene informarse con anterioridad de ambos aspectos. Por lo demás, es muy útil meter en la maleta algún producto contra los mosquitos.

sábado, 16 de octubre de 2010

Sudor:

¿Qué es el sudor?:
Por todo nuestro cuerpo (pero muy especialmente en zonas como las plantas de los pies, la frente, las palmas de las manos y las axilas), se hallan distribuidas las denominadas grándulas sudoríparas, encargadas de producir esa secreción acuosa que popularmente llamamos sudor. Cada una de estas glándulas está formada por un conducto muy delgado que queda enrollado en la parte más profunda de la dermis y que atraviesa ésta y la epidermis hasta el exterior, a la superficie cutánea, a través de un pequeño agujerito o poro. Está claro que el sudor no es ninguna enfermedad, trastorno o dolencia. Es un mecanismo normal de nuestro cuerpo que ayuda a regular la temperatura corporal. Sólo será anormal si la cantidad y la frecuencia de sudor de la persona no coincide con los límites normales y lógicos.

Las glándulas sudoríparas producen este líquido acuoso que sale al exterior cuando el cuerpo está demasiado caliente: Mediante el sudor expulsamos el calor.

Curiosamente, el desarrollo de las glándulas sudoríparas aprocrinas, que conlleva a un aumento de sudor en las axilas y a la aparición de un olor corporal que antes no existía, es una característica más del desarrollo físico de los adolescentes, sean del sexo masculino o femenino.


Tratamiento del sudor:
Siempre que el sudor sea una forma de regular la temperatura de nuestro cuerpo no debe de haber motivo de preocupación. Sí habrá que consultar al médico si la cantidad de sudor es excesiva, si aún manteniendo un mantenimiento de higiene la secreción acuosa despide mal olor o si se suda repetidamente sin tener calor (quizás sea de un transtorno nervioso).

Por otra parte, el llamado sudor frío, es síntoma de innumerables enfermedades, y suele ir acompañados de fiebre en numerosas ocasiones.

lunes, 4 de octubre de 2010

Pancreatitis:

¿Qué es el pancreatitis?
Es una inflamación del páncreas debido a que los propios fermentos o jugos pancreáticos se han desbordado y han irritado al órgano. Está comprobado que esta dolencia afecta más a las mujeres que a los hombres, y en especial si tienen más de 3 años. Los síntomas más evidentes son dolor en la parte superior izquierda del abdomen, cansancio y sudor. Se sufre como un ataque que en ocasiones va acompañado de vómitos. Por lo general, las personas que padecen un ataque de pancreatitis sufren ya de cálculos biliares o ingieren alcohol en exceso.


Tratamiento del pancreatitis:
Ante unos síntomas como los descritos anteriormente, hay que llevar al enfermo urgentemente al hospital. No se puede esperar ni un minuto. El médico realizará radiografías del abdomen y posteriormente extraerá sangre del enfermo para analizarla. Como el dolor se puede hacer insoportable, administrará analgésicos. Marcará un tiempo de ayuno y prohibirá, sin lugar a dudas, que el enfermo vuelva a ingerir bebidas alcoholicas. Por lo general, estas medidas ya son suficientes para curar un primer ataque del pancreatitis. Si vuelve a aparecer quizás sea preciso someter al enfermo a la cirujía para que le sea extirpado el tejido pancreático que esté lesionado. Además, de esta forma desaparecerá por completo el fuerte dolor del abdómen.



Prevención del pancreatitis:
Ya se sabe que la presencia de cálculos biliares y el excesivo consumo de alcohol favorecen la aparición de pancreatitis. Tanto si se ha sufrido un leve ataque anterior como si no, conviene ir con cuidado para evitar el desarrollo de la enfermedad. Es importante, además, seguir una dieta pobre en grasas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Fibrosis quística:

¿Qué es la fibrosis quística?:
La fibrosis quística también recibe el nombre de mucoviscidosis y afecta a los bebés en periodo de lactancia, principalmente, y también a los niños de corta edad.

La causa de la enfermedad hay que encontrarla en el páncreas, que no funciona como debe de hacerlo, y a veces en el mal funcionamiento de las glándulas de los bronquios. Los síntomas que presentan los bebes aquejados de fibrosis quística son la expulsión de heces grandes de color pálido y aspecto muy graso que huelen muy mal, anormalidad que normalmente va acompañada de problemas respiratorios tos y fiebre. Debido a que el páncreas no produce enzimas encargados de descomponer las sustancias nutritivas del alimento, en el caso de los bebés es la leche, la sangre no puede absorverlas y se expulsan del cuerpo sin haberse digerido.

A causa de esa mala absorción el niño no gana peso y a causa de las infecciones respiratorias puede tener ataques contínuos de neumonía. Todo este cúmulo de problemas puede acabar acortando la vida del pequeño si no se le trata a tiempo y convenientemente.



Tratamiento de la fibrosis quística:
Especialmente si hay antecedentes de fibrosis quística en la familia hay que vigilar desde su nacimiento los primeros movimientos intestinales del bebé, el aspecto de sus heces y estar al tanto de si se producen anormalidades respiratorias.

El médico administrará un médico especia para sustituir la falta de enzimas que ha de producir el páncreas y recetará antibiótico para combatir las infecciones respiratorias.

Prevención de la fibrosis quística:
Como es una enfermedad hereditaria, que no puede detectarse durante el embarazo, es recomendable pedir consejo médico antes de tener un hijo, si se tienen antecedentes de la enfermedad.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Miedo nocturno:

¿Qué es el miedo nocturno?:
La mayoría de personas suelen asociar los llamados terrores nocturnos a los niños, pero bien es cierto, que a veces pueden afectar también a adultos. En este apartado, también se incluye el tema de las pesadillas, así como el miedo a la oscuridad, y en ocasiones hay que remitirse a estados de ansiedad. Ni que decir tiene la persona que tiene miedo nocturno tiene a la vez problemas para poder conciliar el sueño y en la mayoría de los casos padece de insomnio; implora la compañía de alguien, porque tiene miedo a estar sola. En la persona adulta, el miedo nocturno suele ser un indicio, si no lo es ya, de una enfermedad depresiva. Siempre hay una causa, y difícilmente podrá eliminarse el problema si no se define el problema con exactitud. Eso si, en los niños menores de 4 o 5 años, es algo común, y pasajero y suele desaparecer con el tiempo.



Tratamiento del miedo nocturno:
No es conveniente tratar el problema con fármacos, y mucho menos en el caso de los niños, a no ser que lo indique el médico. En general, la mayoría de los niños supera este tipo de miedos de forma natural, aunque siempre con la atención y comprensión de los padres, que deben de vigilar su sueño y estar al tanto de si lloran, se despiertan aterrorizados a media noche o gritan. Si el problema persiste, quizás será necesario de llevar al niño a la consulta de un psiquiatra infantil. En el caso de los mayores, el problema puede tratarse por un psicólogo o incluso con un psiquiatra.

Prevención de los miedos nocturnos:
Sobre todo a los niños propensos a padecer pesadillas y miedos nocturnos conviene no dejarles de ver programas de televisión o películas que les induzcan a ello, así como procurar evitar las tensiones familiares, discusiones o incidentes molestos.